Este no vino a caerte bien. Vino a que dejes de caerle bien a todo el mundo.
Mirá cómo se para. La galera derecha. La espalda recta. El citrino en la mano como quien sostiene algo que no se negocia. Alaric tiene una energía que incomoda a la gente que está acostumbrada a que vos digas que sí a todo.
Rubio, ojos azules, trébol en la galera. Parece encantador. Pero no confundas encanto con suavidad. Alaric es el guardián que aparece cuando hace falta decir lo que no estás diciendo.
Porque hay algo que te pasa: te tragás las cosas. Decís “no pasa nada” cuando pasa todo. Aceptás lo inaceptable con una sonrisa para que nadie se enoje. Y después te enojás vos sola, en silencio, con vos misma por no haber hablado.
El citrino que lleva no es para atraer abundancia esta vez. Es para encender algo que se te apagó: la voluntad de decir basta. Basta de hacerte chiquita. Basta de ceder tu lugar. Basta de negociar lo que no es negociable.
El trébol en la galera no es suerte. Es recordatorio: las cosas buenas no llegan a quien se deja pisar. Llegan a quien se planta y dice “esto es lo que merezco, y lo que no, se va”.
Alaric te mira con esos ojos azules y no te pregunta nada. Te afirma algo: “La próxima vez que alguien cruce tu límite, no te va a temblar la voz.”
Energía: Límites firmes. Hacerse respetar sin perder la esencia. Decir no sin culpa. Voluntad de hierro envuelta en calma. Dejar de ceder tu poder.
Cristal: Citrino — poder personal, voluntad, tercer chakra encendido.
Para quién llegó: Para quien se cansó de ser la que siempre cede. Para quien necesita una columna vertebral emocional. Para quien la próxima vez que le digan “estás exagerando”, quiere poder mirar a los ojos y decir “no, estoy siendo clara”. Alaric ya está parado. Falta que vos te pares al lado.
✨ Único. Irrepetible. Canalizado a mano. Una vez que se va, no vuelve.