Usa lentes. Y no es porque vea mal.
Bastian ve demasiado bien. Ve lo que vos escondés debajo de esa sonrisa que le regalás al mundo todos los días. Ve las veces que dijiste “estoy bien” cuando no estabas bien. Ve la lista interminable de personas que ponés antes que vos. Ve la culpa que sentís cada vez que hacés algo para vos misma.
Por eso llegó con un cuarzo rosa en su cetro. Porque alguien tiene que recordarte algo que todo el mundo se olvidó de decirte: vos también contás.
No es un consejo. No es una frase de autoayuda. Es un guardián de ojos verdes, barba canosa y capa borgoña que se plantó acá con una certeza que no necesita explicación: la persona que más necesita tu amor sos vos. Y no, no es egoísmo.
Bastian carga ese cuarzo rosa como quien carga una verdad pesada. Porque la verdad de que te abandonaste a vos misma para sostener a otros es pesada. Y alguien tiene que sostenerte a vos por una vez.
Si esto te movió algo, no es casualidad. Si te ardieron los ojos, menos.
Energía: Amor propio sin culpa. Claridad para ver lo que esquivás. Permiso para ponerte primera sin pedir disculpas.
Cristal: Cuarzo rosa rolado — amor incondicional, empezando por vos.
Para quién llegó: Para quien da todo. Siempre. Hasta que no queda nada. Bastian llegó a decirte que eso se terminó.
✨ Único. Irrepetible. Canalizado a mano. Una vez que se va, no vuelve.