Adela — Duende
Su historia y su magia
Adela tiene una trenza negra, una rosa blanca en la galera y un vestido de colores tibios. Parece de esas presencias que hacen que una habitación se sienta habitada incluso cuando está en silencio.
Su historia nació alrededor de la idea de refugio. Un lugar donde apoyar las cosas al llegar, quitarse el apuro y aflojar esa versión de una misma que pasa todo el día respondiendo.
Esta duende acompaña la intención de hacer hogar, sea en una casa nueva, en una etapa distinta o en el rincón que por fin decidiste preparar para vos. Sus colores de tierra y su rosa clara reúnen calidez, compañía y cuidado de lo cotidiano.
Podés ubicarla cerca de tu taza favorita, entre los libros o junto a una lámpara. Adela puede ser ese detalle que encontrás al volver y te recuerda que acá también hay espacio para vos. Para estar como estás, sin tener que rendirle cuentas al día.