Rituales
Cuidar y limpiar el polvo de tu guardián

Cada tanto tu guardián necesita una limpieza suave, igual que cualquier cosa hecha de lana y fieltro. La mayoría de las técnicas que se ven en internet son innecesarias; acá va la versión simple.
Sacale el polvo con cuidado, con un pincel o un paño seco y suave, siguiendo la dirección de la lana. Mantenelo lejos del sol directo y de la humedad, que son las dos cosas que de verdad desgastan estos materiales.
Ese es todo el mantenimiento que necesita. Sin sal, sin humo obligatorio, nada que pueda dañar la pieza.